04/01/2019

Innovar ¿Y si no se me ocurre nada?


Según los expertos, nueve de cada diez proyectos no surgen de la inspiración espontánea sino por el contrario, nacen del contexto en el que se desempeña el emprendedor. Por eso, en vez de esperar a ser tocados por la varita mágica de las musas, es muy recomendable analizar el mercado en el que cada uno se desempeña, dialogar con los actores productivos, investigar y sobre todo, saber escuchar la demanda del sector. Identificar problemas o necesidades recurrentes, puede permitir que surja una idea y una oportunidad para canalizar la solución. Del mismo modo, observar mercados externos, ver cómo se comportan, y conocer cuáles son sus necesidades, puede ser una fuente de ideas. Saber qué y cómo se produce en otros países con un alto grado de desarrollo es una oportunidad para poder anticiparnos y replicar esos emprendimientos a nivel local. Dinamismo, análisis, planificación y dedicación, palabras claves para la generación de nuevos proyectos.