30/07/2019

Solicitan sello de origen para la miel de azahar de limón


Se trata de una miel muy clara producida en Tucumán, con un aroma floral débil y un dulzor entre débil y moderado, percibiéndose –en algunos casos– una ligera nota ácida. Con características únicas, propias de las condiciones climáticas, tipo de suelo y los saberes de Tucumán, este producto cultivado por agricultores familiares va en camino a obtener, con el apoyo del INTA, el sello de Indicación Geográfica (IG). Según destaca el sitio Inta Informa, Tucumán aporta el 95 % de los limones del país, cultivados en una superficie de 40 mil hectáreas. El resto del área citrícola se reparte entre naranjas, mandarinas y pomelos. Ubicada en el pedemonte tucumano, la zona de producción se ubica en una delgada franja que se extiende de norte a sur y se proyecta hacia el oeste. Allí, los suelos cargados de nutrientes y el clima subtropical sellan la ecuación perfecta para su cultivo. De acuerdo con Alejandro Alvarez –especialista en Agroindustria del INTA Famaillá, Tucumán–, “las condiciones naturales del territorio le otorgan a la miel de azahar de limón determinadas características físico químicas, sensoriales y biológicas específicas que resultan en una calidad diferenciada”. En este sentido, especificó: “A partir de un exhaustivo análisis determinamos que la miel de azahar de limón posee flavonoides que le aportan una capacidad antioxidante, antimicrobiana y flebotónica –especialmente la hesperidina y hesperetina–, lo que le otorga el carácter de alimento funcional y saludable.” Además, se estableció que se trata de una miel muy clara, con un aroma floral débil y un dulzor entre débil y moderado, percibiéndose –en algunos casos– una ligera nota ácida. Cristaliza lentamente para formar cristales muy pequeños y, en ese estado, la textura bucal es suave y cremosa. “Por todo esto es que, en marzo de este año, iniciamos el proceso para el reconocimiento y registro de la Identificación Geográfica ‘Miel de azahar de limón tucumano'”, aseguró Alvarez quien reconoció el acompañamiento del Ministerio de Agroindustria de la Nación, la dirección de Alimentos y de Ganadería provincial, la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la Universidad Nacional de Tucumán, la Cooperativa Norte Grande, la Asociación Civil de Apicultores y el Clúster Apícola de la provincia. Entre los objetivos, el especialista destacó la necesidad de contar con el sello para “proteger la calidad de la miel, potenciar y difundir los beneficios de este producto en particular y promover su consumo. Todo ello, en beneficio de los apicultores familiares de la provincia, a quienes incentivamos para que se sumen al proyecto”.